$2,300,000

Resolución de un trabajador de una construcción que sufrió una lesión en su cerebro debido a una pistola de clavos y un mes después sufrió lesiones debido a una caída. Nuestro cliente tuvo que someterse a una cirugía de craneotomía bi-frontal para remover el clavo de su cerebro y una cirugía abierta ortopédica para reparar lesiones en su rodilla y su muñeca.  Posteriormente, tuvo que estar en recuperación en tres ocasiones y estuvo internado en Harborview Medical Center por casi un mes, seguido por varias semanas de recuperación en el hospital Good Samaritan. Después de que fue dado de alta por los doctores, le empezó a escurrir fluido cefalorraquídeo proveniente de su cerebro por medio de su nariz el cual le requirió someterse a dos cirugías para poder hacer que el líquido no escurriera por su nariz.  El empezó a tener ataques epilépticos por la cicatriz en el tejido del cerebro.  Desarrollo un “claw hand” como resultado del daño a su nervio cubital izquierdo y se sometió a una cirugía para poder transponer su nervio pero la cirugía tuvo poco éxito. Tres años después del accidente, el medicamento casi no controla los ataques epilépticos de nuestro cliente. El sufre de discapacidades físicas y cognitivas que continúan con el paso del tiempo, además de tener trastornos de estrés traumático posterior y depresión. Él vive con su tío y tía, los cuales lo llevan a hacer sus mandados, se aseguran que él tome su medicina y cocinan para él.  Nuestro cliente necesita supervisión médica para toda su vida y es muy poco probable que pueda trabajar afuera de una estructura controlada altamente estructurada de trabajo liviano.